LA MEDICINA INTEGRATIVA, LIBRE Y CURATIVA (MILC)

Por el Dr. Pablo Paulsen. Director de Instituto Clínico ILPA.

Hemos desarrollado esta medicina con el objetivo de mejorar la salud de las personas, entendiendo el concepto de salud no sólo como la falta de enfermedades, sino como el bienestar físico, mental y social de una persona.

Para esto integramos la medicina convencional con lo mejor de las medicinas complementarias en un intento de mejorar la salud del paciente incluso en patologías donde habitualmente se considera que no hay nada por hacer.

¿CÓMO LO HACEMOS?

Utilizando 3 herramientas: las manos, la palabra y lo que nos da la naturaleza mediante la combinación de elementos nobles como el sol, el aire, el agua y la tierra.

Nuestras Manos

Existen muchas medicinas manipulativas tales como la quiropráctica, osteopatía, terapia manual, masaje terapéutico y otras. Nosotros hemos reunido técnicas y visiones de cada una de ellas para entregar un manejo integral a nuestros pacientes.

La Palabra

Muchas de las patologías de los pacientes recaen o surgen de lo psíquico, experiencias, miedos y emociones. Es por esto que en muchos casos parte importante de nuestro tratamiento consiste en el acompañamiento del paciente mediante el diálogo, el análisis, la reflexión y el crecimiento personal.

Elementos Nobles

La tierra y el aire limpios, la luz del sol y el agua pura dan origen a todos los elementos nutritivos de nuestro planeta y permiten millones de procesos vitales dentro de nuestro cuerpo. Nosotros ayudamos a nuestros pacientes a nutrirse y desintoxicarse mediante un estilo de vida saludable que permita desinflamar y reparar su cuerpo. Utilizamos plantas, alimentos, nutrientes y otros medicamentos naturales.

Tanto la medicina convencional como la medicina complementaria tienen muchas cosas positivas para ofrecer al paciente, pero ambas presentan grandes problemas y dificultades actualmente.

Este artículo pretende plantearle al lector las dificultades de la medicina actual tanto en la MTC como en la medicina convencional, para poder entender la justificación del desarrollo de una medicina diferente. La medicina que realizamos en Instituto Clínico ILPA busca superar estas dificultades para poder entregarle al paciente una medicina integrativa de mayor calidad. A esta medicina le hemos llamado medicina libre y curativa.

La medicina libre y curativa busca superar los conflictos de interés que afectan negativamente a las diferentes formas de medicina. El término curativa implica que siempre intenta sanar al enfermo, en el mayor grado posible e incluso en patologías donde se ha establecido que no es posible curar y sólo nos hemos de conformar con tratamientos farmacológicos sintomáticos a permanencia. El término libre se basa en el ejercicio de la práctica clínica libre de influencias de diferente tipo que generan importantes conflictos de interés e impiden realizar una medicina imparcial y económicamente justa para el paciente.

Puede hacer clic aquí para conocer las definiciones importantes para este artículo, como medicina tradicional, medicina convencional, medicina complementaria, etc.

1.- Dificultades de las Medicinas Tradicionales y Complementarias (MTC)

1.1.- Múltiples terapias, demasiadas.


Podemos englobar las diferentes técnicas y formas de la MTC en 2 grandes grupos: las que tienen una real utilidad y las que no tienen utilidad terapeútica.

Es complejo trazar la línea entre estos dos grupos, ya que el hecho de que las medicinas complementarias no estén estandarizadas implica que una misma forma de medicina puede ser tremendamente útil en manos de un clínico, pero inútil o incluso perjudicial en manos de otro. Este problema también se presenta en la medicina convencional, pero en un grado mucho menor.

Una de las maneras en que este problema se exacerba en las MTC es con la presencia de falta de profesionalismo y estandarización en la formación de terapeutas y en la falta de consenso o lineamiento en la ejecución de los tratamientos.

En el mundo de las medicinas complementarias cada terapeuta, tenga o no una profesión universitaria previa relacionada con la medicina, usa diferentes herramientas según su propio criterio. Esto puede ser beneficioso o perjudicial para el paciente y es muy difícil de predecir.

Incluso cada nueva terapia que aparece en el mundo de las MTC viene llena de nuevas hipótesis y abre una nueva puerta para aumentar la variabilidad, heterogenidad e impredicibilidad de estas formas de medicina.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha buscado estandarizar las MTC y a principios de este nuevo milenio hizo un llamado a todos los estados miembros de la ONU a legislar sobre MTC. Chile se sumó a este llamado el año 2005.

Puede leer más sobre esto en este enlace directo al MINSAL: Medicinas Complementarias - MINSAL

Puede conocer el llamado de la OMS a todos los estados miembros de la ONU a legislar y normar las MTC en este enlace: Estrategia de la OMS sobre medicina tradicional 2002–2005

Luego de la primera década de este nuevo milenio, la OMS ha continuado motivando y guiando el desarrollo de las MTC. Puede leer sobre ello en este enlace: Estrategia de la OMS sobre medicina tradicional 2014–2023

En fin, actualmente la MTC está compuesta por muchas formas de medicina: acupuntura, medicina mapuche, naturopatía, quiropráctica, osteopatía, homeopatía, etc. y al mismo tiempo su aplicación es altamente diferente según quien la ejecute. Mientras que en la medicina convencional dos cirujanos entenderán que sólo existe una mejor forma de realizar una cesárea o extirpar un apéndice, y dos internistas sabrán cual es la mejor forma de tratar una fibrilación atrial cardiaca en un paciente específico, en la MTC dos naturópatas, dos quiroprácticos, dos homeópatas podrán diferir de cual es la mejor forma de tratar a un mismo paciente.




1.2.- Falta de evidencia científica.


La medicina convencional está llena de consensos, acuerdos de expertos y evidencia científica de alto nivel, la MTC tiene niveles de evidencia científica heterogéneos para diferentes ramas de la misma.

Algunas ramas de la MTC tienen altísimos niveles de evidencia científica, gran cantidad y calidad de trabajos científicos, de exactamente el mismo nivel que la medicina convencional. En esta área entra por ejemplo la nutrición saludable como herramienta terapéutica, una de las principales herramientas de las MTC.

Pero por otro lado existen áreas con menor profundidad de trabajo científico, como la medicina manual, la acupuntura, la fitomedicina y otras, que si bien tienen un importante respaldo científico, todavía se puede hacer mucho más por avanzar.

Por otro lado existen muchas técnicas de MTC con niveles demasiado bajos o incluso ausencia absoluta de respaldo científico, como las terapias magnéticas, la nueva medicina germánica, la imposición de manos y otras más.




1.3.- Comercialización excesiva de lo “natural”.


Actualmente las mismas corporaciones y empresas que lucraron por decenas de años con el daño a la salud de la población, están limpiando su imagen y lucrando con el concepto de “natural”.

Hace decenas de años en EE.UU. y Europa la población comenzó a mostrar un tremendo interés por un estilo de vida sano, alimentos más saludables, productos de aseo personal y para el hogar menos tóxicos, productos más sustentables y que cuiden más el medio ambiente. Hace unos 20 años y con mayor fuerza en los últimos 10, esta moda ha alcanzado Latinoamérica.

Es por esto que existe un tremendo mercado en las “cosas naturales”. No sólo las grandes corporaciones se han disfrazado de tal manera de poder lucrar con este concepto, si no que también han comenzado a proliferar los terapeutas que ven en la medicina “natural” una buena forma de negocio.

En este grupo podemos encontrar a los terapeutas que venden remedios o productos naturales a sus pacientes, práctica ilegal en nuestro país. En el fondo, ¿Cuánta ética podemos encontrar en un terapeuta que vende ilegalmente los productos que le receta a sus propios pacientes?. La venta de remedios, insumos o cualquier tipo de producto que el mismo clínico le recete, indique o recomiende a un paciente o cliente es una práctica absolutamente incorrecta según todos los códigos de ética tanto de la medicina convencional como de las MTC.

En el mundo de la medicina convencional sería impensado que el médico le vendiera medicamentos a los pacientes. La medicina convencional ya se ha contaminado mucho con el concepto de negocio con situaciones como las ISAPREs y otros seguros privados de salud, la colusión de las farmacias, el trabajo en forma casi de retail de los grandes centros médicos ambulatorios que atienden pacientes por montones en poco tiempo y con poca personalización, donde los colegas médicos tienen sólo 15 minutos para poder atender un paciente. En todo el mundo es ampliamente aceptado que si el clínico le vende al paciente productos además de sus servicios, se generan grandes conflictos de interés.

En el mundo de las MTC abundan los terapeutas que venden productos a sus pacientes, esto es ilegal e inmoral.

Al mismo tiempo en el mundo de las MTC abundan los terapeutas que realizan terapias sin ninguna eficacia comprobada, ya lo hemos comentado. Estas terapias muchas veces están basadas sólo en hipótesis, las cuales muchas veces son altamentea atractivas, ya que basta que algún doctor o terapeuta tenga una gran capacidad de convencimiento y mientras esta terapia sea lucrativa y no sea necesario estudiar una carrera formal de años de duración para poder ejecutarla, entonces habrá muchos quienes se interesen en aprender la técnica, paguen grandes sumas de dinero por tomar los cursos y se tranformen en charlatanes.

Esto provoca que en el mundo de las MTC abuden los remedios y productos naturales, incluso hay terapeutas que fabrican sus propias líneas de productos para comercializar. ¿Funcionan? Quizás, eso no es lo importante, lo importante es que se vendan.

Otra cosa que no podemos dejar de mencionar es que también existen cada día más terapeutas que utilizan aparatos que simulan una moderna tecnología para hacer diagnósticos, pero los cuales carecen de una utilidad real. Aparatos que de manera rápida y fácil entregan decenas y hasta cientos de parámetros que supuestamente evaluan cientos y miles de variables fisiológicas e incluso intracelulares en el cuerpo de sus pacientes. Entregan una especie de diagnóstico y claro, esto permite que el terapeuta venda una serie de productos naturales a su “paciente”.

A través del tiempo tanto en la MTC como en la medicina convencional se han estudiado las mejores maneras de hacer un diagnóstico en un enfermo y esta siempre será una sola: la semiología médica, compuesta de una entrevista médica para hacer una profunda anamnesis, un examen físico acusioso y cuando sea necesario exámenes complementarios. Estos exámanes son exactamente los mismos para ambas formas de medicina: exámanes de sangre, imágenes como radiografías, ecotomografías, resonancias magnéticas y otros.

Mientras que para un terapeuta de MTC responsable resulta un desafío y al mismo tiempo fascinante estudiar hasta poder alcanzar a entender un examen de laboratorio o imágenes como radiografías, para un terapeuta megalomaniaco o con otros problemas de salud mental (lo cual será explicado en el siguiente punto) estos exámanes no tendrán real importancia, él o ella preferirá su propia forma rápida y fácil de diagnosticar al enfermo y elegir su terapia, la cual interesantemente siempre le sirve a demasiados pacientes. Esto ocurre porque el terapeuta con problemas de salud mental piensa que su forma de medicina es superior a lo establecido como óptimo por los otros millones de profesionales de la salud que han definido los lineamientos de evaluación de pacientes.




1.4.- Megalomanía y conflictos de salud mental del terapeuta que afectan negativamente al paciente. La biología del charlatán.


Este tema si que es complejo, como institución siempre hemos sido de “pocos amigos” y criticados tanto por nuestros colegas de la medicina convencional como también por nuestros pares de la MTC.

Esto nos sucede porque hemos buscado encontrar y exponer los conflictos de interés que han entorpecido el desarrollo de estas formas de medicina, pero ha sido la única forma de crear nuestra propia forma de medicina integrativa, libre y curativa.

En el mundo de la MTC abunda un problema, terapeutas megalomaniacos o con otros problemas de salud mental. Por supuesto que no todos los clínicos dedicados a la MTC entran en este grupo, de hecho muchos de los profesionales sanitarios dedicados a las MTC son un ejemplo de profesionalismo, responsabilidad social y ética.

Esta alteración de la salud mental consiste en que quienes tienen conflictos de personalidad importantes pueden encontrar en la MTC un lugar donde pasar a ser importantes, ponerse un delantal blanco, comenzar a “ayudar personas” y claro que a cambio de una buena cantidad de dinero.

La megalomanía es un trastorno en el cual la persona sufre de sentimientos y emociones de grandeza, de superioridad y se siente con poderes o capacidades que sobrepasan al resto.

Es así como personas sin la preparación suficiente se aventuran a tratar enfermos, sin siquiera ponerse a pensar que cada paciente que pone la salud en las manos de un clínico pierde la oportunidad de tratarse con otra persona que quizás sea más idóena.

Estos terapeutas se autoconfieren habilidades que van más allá de las que poseen personas que han cursado años de estudio en instituciones con experiencia educativa y altamente reconocidas por los pares. Estos terapeutas no tienen interés en desarrollar una práctica clínica basada en la evidencia científica, para ellos no tiene sentido cursar y aprobar un programa de años de estudio y de alta y también necesaria dificultad antes de hacerse cargo de la salud de otra persona.

Esto lo entienden claramente los profesionales de la medicina convencional con formación estandarizada. Claramente un pediatra no atendería pacientes que pertenecen al área de la traumatología y un ginecólogo no trataría pacientes que estarían mejor en manos de un psiquiatra. Un kinesiólogo nunca reemplazaría el trabajo de un psicólogo y un nutricionista nunca reemplazaría el trabajo de una matrona. Porque son verdaderos profesionales de la salud, quienes no sólo reconocen su alcance sino que también sus límites.

Pero por otro lado las personas que se dedican a realizar terapias naturales de manera autodidacta o que han cursado programas de estudios de bajo nivel de preparación, de alguna manera tienden a presentar un comportamiento donde se atreven a tratar cualquier tipo de paciente, incluso pacientes con enfermedades terminales. Esto está claramente mal.

Incluso peor todavía, existen terapeutas de las MTC que reniegan de la eficacia de la medicina convencional, alejando a los pacientes del cuidado médico. Nosotros hemos recibido decenas de pacientes en nuestro instituto que han seguido pésimos consejos y que han sido convencidos por estos terapeutas charlatanes a tal punto, que han dejado de lado el cuidado de la medicina convencional y han elegido terapias de MTC de baja calidad y han empeorado su salud de manera irreversible, incluso hasta llegar a la muerte.

También hemos observado que cuando se concentran múltiples charlatanes en un mismo grupo se empiezan a crear unas especies de sectas, donde no hay razonamiento, donde se siguen dogmas sin cuestionamiento, se respetan liderazgos sin sentido, se defienden terapias sin evidencia científica y sin lógica medico-biológica y lamentablemente esto daña especialmente a las personas más vulnerables, de menores recursos económicos y menor nivel educacional.

Estas verdaderas sectas tienen sus propias líneas de productos o remedios naturales, sus propios cursos de formación de terapeutas e incluso a veces sus proios medios de difusión como blogs de internet o incluso medios escritos en formato de revista o diario. Estos medios de comunicación tienen un alto poder de convencimiento, especialmente entre la población más vulnerable, e incluso algunos de estos terapuetas con sus publicaciones alcanzan un público internacional.

Normalmente podemos encontrar personas que escriben como dueños de la verdad, sin siquiera entender la estructura de un artículo científico, sin haber cursado asignaturas como metodología de la investigación, estadística o sin haber hecho un postgrado. Estas personas no tienen la capacidad de entender si la información que leen en un lugar y luego suben a sus blogs o incluyen en las páginas de sus medios de difusión impresos tienen un buen valor de verdad.

Normalmente este tipo de terapeuta, con importantes problemas de salud mental, no se dan cuenta de que escribir un documento que esté en internet, hablar en televisión o publicar un texto que se pueda comprar en kioskos en toda una ciudad o un país, puede tener profundas implicancias salubristas. De hecho, habitualmente ni siquiera tienen los conocimientos para entender que es lo que significa e implica el término salubrista.

Estos terapeutas, quienes sin nunca haber hecho una presentación en un congreso serio de nivel nacional, menos uno de nivel internacional, sin haber estudiado con profesores con magister o doctorado en la asignatura que les imparten, quienes rechazan la educacion formal y crean sus própios métodos de estudio y fijan sus própios estándares de calidad, claramente no están interesados en un ejercicio clínico basado en evidencia científica, calidad y seguridad para el paciente.

A través de los años hemos observado que este tipo de terapeuta rechaza la calidad y dificultad de una formación correcta o una práctica clínica legal y ética con ideas como las siguientes:

“El estudio tan profundo del cuerpo humano no es necesario, ese es uno de los errores de la medicina convencional, cuando uno hace MTC tiene que confiar en la sabiduría del cuerpo”. Este tipo de ideas nos ha llevado a recibir pacientes que mientras recibían una terapia inútil, empeoraron su salud, especialmente pacientes con cáncer y enfermedades complejas y terminales.

“Hay que dejar que el cuerpo actúe sólo, sin intervenir tanto, sin tantos exámanes que sólo dañan más al paciente”… “Los médicos son unos matasanos”. Este tipo de pensamientos también tiende a generar problemas similares al anterior.

“Nosotros vendemos los productos naturales a nuestros pacientes porque no podemos confiar en las farmacias que sólo lucran con la enfermedad”. Es preocupante que este tipo de terapeuta no tiene ningún conocimiento respecto al manejo profesional de medicamentos con los que cuenta un químico farmacéutico, quien es el profesoinal idóneo para el manejo de una farmacia y venta de remedios de cualquier tipo. En nuestro instituto hemos visto como charlatanes son capaces de hacer que un anciano gaste todo el dinero de su jubilación en un montón de frascos de vitaminas que terminan sin solucionar el verdadero motivo de consulta del enfermo.

“La MTC debe estar lo más lejos posible de la medicina convencional”. Interesantemente esta es una idea muy usada, pero sólo por quienes no han estudiado una carrera de la medicina convencional previa y tienen bajos niveles de educación. Este tipo de terapeutas muestra una soberbia similar a la que ha dañado tanto a la medicina convencional, y es muy interesante el hecho de que estos terapeutas se sientan superiores a una medicina de la cual no conocen nada más que prejuicios. Actualmente está muy establecido, a nivel internacional que la mejor forma de medicina es la medicina integrativa, la unión de la medicina convencional con las MTC.

“La medicina que hago yo es divina, es integral, es espiritualmente correcta”. Lo peor que hemos visto, son terapeutas que incluso usan el nombre de Dios para validar su pensamiento, su terapia y la venta de sus servicios y/o productos naturales.

Es fácil reconocer a un charlatán, una de las cosas que tienden a hacer es inventar títulos inexistentes para defender su práctica clínica. Usan nombres y títulos falsos como por ejemplo: El famoso caso del “Dr. Déncil”, un famoso charlatán llamado realmente Miguel Vera Bascur de nuestro país, a quién entrevistamos en una ocasión de manera personal para estudiar este fenómeno de la charlatanería. Este hombre dice ser naturólogo, doctor en genética, creador de la iridiogenética. Otros charlatanes son capaces de inventar una infinidad de títulos falsos para darle un poco más de credibilidad a su práctica ilegal de la medicina, como por ejemplo: nutriterapeuta, terapeuta ortomolecular, terapeuta ancestral y muchos otros.

En Chile se han establecido importantes escuelas de MTC, pero también escuelas donde abundan los charlatanes. finalmente tenemos que decir que incluso en grandes escuelas puede haber grandes deficiencias, es por esto que a fin de cuentas lo que más importa es la resposabilidad social y profesional que está dentro del corazón de cada persona que quiere dedicarse a atender enfermos, si dentro del clínico no vive una llama que le motive a formarse de manera responsable y tratar a sus pacientes con calidad, nada podrá remediarlo, ni siquiera estudiar en la mejor universidad y escuela del planeta.

Este es un listado de las únicas profesiones sanitarias legalmente reconocidas en Chile en órden alfabético:

  • Acupuntura.

  • Enfermería.

  • Fonoaudiología

  • Homeopatía.

  • Kinesiología.

  • Medicina.

  • Nutrición y dietética.

  • Naturopatía.

  • Odontología.

  • Obstetricia.

  • Química y farmacia.

  • Tecnología médica.

  • Terapia ocupacional.

De estas profesiones, 3 son propias de la MTC y son legalmente reconocidas en Chile.

Todos los problemas presentados aquí son solo algunas de las situaciones a remediar en el mundo de la MTC. Nosotros trabajamos cada día para mantenernos libres de este tipo de conflictos, pero es un trabajo arduo y que requiere un esfuerzo activo.





2.- Dificultades en la Medicina Convencional

Referencias Científicas


  1. Iqbal SA, Wallach JD, Khoury MJ, Schully SD, Ioannidis JPA (2016) Reproducible Research Practices and Transparency across the Biomedical Literature. PLoS Biol 14(1): e1002333. doi:10.1371/ journal.pbio.1002333

  2. Ray Dorsey, E & Thompson, Joel & Carrasco, Melisa & de Roulet, Jason & Vitticore, Philip & Nicholson, Sean & Claiborne Johnston, S & G Holloway, Robert & Moses, Hamilton. (2009). Financing of U.S. Biomedical Research and New Drug Approvals across Therapeutic Areas. PloS one. 4. e7015. 10.1371/journal.pone.0007015.

  3. Institute of Medicine (US) Committee on Conflict of Interest in Medical Research, Education, and Practice; Lo B, Field MJ, editors. Conflict of Interest in Medical Research, Education, and Practice. Washington (DC): National Academies Press (US); 2009. 3, Policies on Conflict of Interest: Overview and Evidence. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK22943/

    - Específicamente de:

    Cooper RJ, Gupta M, Wilkes MS, Hoffman JR. Conflict of interest disclosure policies and practices in peer-reviewed biomedical journals. Journal of General Internal Medicine. 2006b;21(12):1248–1252.

  4. Hermes Ilarraza-Lomel, Marianna García-Saldivia. En un documento científico: ¿quién debe ser el primer autor?. Archivos de Cardiología de México. Vol. 85. Núm. 2.Abril - Junio 2015 páginas 93-170

  5. R. Monteiro, F. Jatene, S. Goldenberg. Authorship criteria for scientific papers: A polemic and delicate subject Rev Bras Cir Cardiovasc, 19 (2004), pp. III-VIII

  6. D.M. Bennett, D.M. Taylor. Unethical pratices in authorship of scientific papers. Emerg Med, 15 (2003), pp. 263-270

  7. G. Mowatt, L. Shirran, J.M. Grimshaw. Prevalence of honorary and host authorship in Cochrane reviews. JAMA., 287 (2002), pp. 2769-2771

  8. E.J. Huth. Irresponsible authorship and wasteful publication. Ann Inter Med, 104 (1986), pp. 257-259

  9. Lazarou J, Pomeranz B, Corey P. Incidence of adverse drug reactions in hospitalized patients. JAMA. 1998;279:1200-1205

  10. Vera-Leiva Alejandra, Barría-Loaiza Carla, Carrasco-Anabalón Sergio, Lima Celia, Aguayo-Reyes Alejandro, Domínguez Mariana et al . KPC: Klebsiella pneumoniae carbapenemasa, principal carbapenemasa en enterobacterias. Rev. chil. infectol. [Internet]. 2017 Oct [citado 2019 Ene 01] ; 34( 5 ): 476-484. Disponible en: https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-10182017000500476&lng=es. http://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182017000500476.

  11. Vilchèze, C., Hartman, T., Weinrick, B., & Jacobs, W. R. (2013). Mycobacterium tuberculosis is extraordinarily sensitive to killing by a vitamin C-induced Fenton reaction. Nature communications, 4, 1881.





Todos los problemas expuestos aquí son reales, el trabajo que hacemos en nuestro instituto se justifica mediante la necesidad del desarrollo de una medicina que logre unir la medicina convencional con las MTC, pero no puede ser cualquier tipo de unión, tiene que ser una unión limpia. A este trabajo le hemos llamado medicina integrativa, libre y curativa. Esperamos que cada día se nos sumen más colegas.

Puede hacer clic aquí para ver mas sobre nuestros programas de formación en medicina integrativa, libre y curativa, los cuales cuentan hasta con un 100% de beca.

Puede hacer clic aquí para ver más sobre nuestros programas de tratamiento.

Referencias Científicas


  1. Iqbal SA, Wallach JD, Khoury MJ, Schully SD, Ioannidis JPA (2016) Reproducible Research Practices and Transparency across the Biomedical Literature. PLoS Biol 14(1): e1002333. doi:10.1371/ journal.pbio.1002333

  2. Ray Dorsey, E & Thompson, Joel & Carrasco, Melisa & de Roulet, Jason & Vitticore, Philip & Nicholson, Sean & Claiborne Johnston, S & G Holloway, Robert & Moses, Hamilton. (2009). Financing of U.S. Biomedical Research and New Drug Approvals across Therapeutic Areas. PloS one. 4. e7015. 10.1371/journal.pone.0007015.

  3. Institute of Medicine (US) Committee on Conflict of Interest in Medical Research, Education, and Practice; Lo B, Field MJ, editors. Conflict of Interest in Medical Research, Education, and Practice. Washington (DC): National Academies Press (US); 2009. 3, Policies on Conflict of Interest: Overview and Evidence. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK22943/

    - Específicamente de:

    Cooper RJ, Gupta M, Wilkes MS, Hoffman JR. Conflict of interest disclosure policies and practices in peer-reviewed biomedical journals. Journal of General Internal Medicine. 2006b;21(12):1248–1252.

  4. Hermes Ilarraza-Lomel, Marianna García-Saldivia. En un documento científico: ¿quién debe ser el primer autor?. Archivos de Cardiología de México. Vol. 85. Núm. 2.Abril - Junio 2015 páginas 93-170

  5. R. Monteiro, F. Jatene, S. Goldenberg. Authorship criteria for scientific papers: A polemic and delicate subject Rev Bras Cir Cardiovasc, 19 (2004), pp. III-VIII

  6. D.M. Bennett, D.M. Taylor. Unethical pratices in authorship of scientific papers. Emerg Med, 15 (2003), pp. 263-270

  7. G. Mowatt, L. Shirran, J.M. Grimshaw. Prevalence of honorary and host authorship in Cochrane reviews. JAMA., 287 (2002), pp. 2769-2771

  8. E.J. Huth. Irresponsible authorship and wasteful publication. Ann Inter Med, 104 (1986), pp. 257-259

  9. Lazarou J, Pomeranz B, Corey P. Incidence of adverse drug reactions in hospitalized patients. JAMA. 1998;279:1200-1205

  10. Vera-Leiva Alejandra, Barría-Loaiza Carla, Carrasco-Anabalón Sergio, Lima Celia, Aguayo-Reyes Alejandro, Domínguez Mariana et al . KPC: Klebsiella pneumoniae carbapenemasa, principal carbapenemasa en enterobacterias. Rev. chil. infectol. [Internet]. 2017 Oct [citado 2019 Ene 01] ; 34( 5 ): 476-484. Disponible en: https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-10182017000500476&lng=es. http://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182017000500476.

  11. Vilchèze, C., Hartman, T., Weinrick, B., & Jacobs, W. R. (2013). Mycobacterium tuberculosis is extraordinarily sensitive to killing by a vitamin C-induced Fenton reaction. Nature communications, 4, 1881.





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